martes, 25 de octubre de 2011

A CADA INSTANTE

Algo agonizante con cada cambio de instante, algo triunfal con cada cerrar de ojos. A veces parece que se nos va toda la magia por una herida de razonamientos y excusas. Pero ahí seguimos, luchando contra la nada y el todo. Porque la sumatoria de los años nos deje números en negro y arrugas de sonrisas.

DE NOCHE, TODAS LAS BRUJAS LLORAN


En la víspera de Halloween, una bruja me despertó. Había roto la ventana de mi cuarto.  Estaba tan ebria, que había chocado con ella mientras volaba con su escoba. Claro que no escuché nada, porque con un hechizo lo había silenciado y reparado todo. Eso sí, me despertó, porque por más bruja que sea una bruja, cuando anda tomada en la madrugada, al igual que toda mujer... necesitan despertar a un hombre para que las escuche. Sin importar que ese hombre fuera un perfecto desconocido, como yo.

Aquí que les transcribo lo mejor su monólogo, porque creo que es un verdad que merece ser sabida:

-Es fácil cuando sos la buena hada resbalosa que anda concediendo deseos a diestra y siniestra. Es fácil eso de ser amada.  Pero cuando sos la bruja, cuando sos "mala" porque tenés que impartir justicia convirtiendo a príncipes engreídos en los sapos que de verdad sos...ahí te persiguen con pinchos y antorchas.  Y es que la gente le gusta la hipocresía. Hubo un tiempo que la gente acudía a nosotras para todo. Pero nosotras, como buenas mujeres de verdad, poníamos condiciones, un intercambio justo...te doy tal me das aquello... hasta que llegaron esas "caras bonitas" de la Hadas. Ellas vinieron calzoncitos abajo... a solo a dar y dar... admitiendo ser  tratadas como tontas, pues concedían deseos, sin hacer que la gente los mereciera. Solo daban y daban y daban.  Tanto afectó eso a los humanos... que comenzaron a pensar que la mujer ideal debería ser como las Hadas: un sirvienta mágica que concediera todos sus deseos. ¿Y que pasó con la mujeres valientes? Esas... las de verdad, las que querían tener conocimientos aparte de tener hijos y saber cocinar... esas fueron tildadas de brujas como a nosotras y perseguidas hasta la extinción-

Luego rompió a llorar de nuevo. Así que ya despierto....  le pedí un poco de su vino y tomamos mucho, mucho.... Y bueno... ya saben el resto. No me miren así. Una mujer que vuela toda la noche haciendo equilibrio sobre un palo de escoba, es una mujer  con un gran talento. Créanme... GRAN TALENTO.

viernes, 14 de octubre de 2011

LA CALAVERA EN LA PLAYA


"El mundo es una naranja que se pela con sangre" dijo alguna vez un famoso conquistador, al que por cierto, al derrocarlo el pueblo.... felizmente lo pasaron por el hacha del verdugo.

Su cabeza rodó por las calzadas y la frente que siempre estuvo tan alta, estuvo al ras del suelo y las patadas de los niños la llevaron hasta las orillas el muelle. Ahí, estática, sus ojos sin vida contemplaron la caída del sol como una naranja desprendida del árbol del cielo.

La marea alta de la noche trajo una horda de cangrejos que afanosamente se dieron a la tarea de dejar una calavera limpia y pulida.  El cráneo que en tiempos pasados fuera el caldero de las más brillantes tácticas de guerra, era hoy la casa de un caracol. Y así en el comienzo de esa nueva mañana,  la cabeza de un gran guerrero parecía destinada a solo ser un desecho que la próxima marea alta se llevaría.

Pero un joven que pasaba encerrado en sus pensamientos tropezó con ella. Primero maldijo con un estrépito de cañón. Luego la sacó de la arena y la levantó en su mano. La miró larga y pausadamente hasta decir "Ser o no ser... he ahí el dilema". Varias noches después, se estrena una nueva obra llamada Hamlet en un famoso teatro de la localidad.


TACITURNO

No es la premura del tiempo lo que me mata, es la inconsistencia del destino que con su gran mano de gorila primitivo aleja o acerca, aquello para lo que he construido una larga y paciente escalera de intentos.  Las horas en su trabajo de hormiga, siguen cargando pequeñas hojas de segundos o minutos y sin inteligencia alguna, acumulan mecánicamente cada fracción de momento que me he es arrebatado.


¿Cuando se detendrá este vals terrible del robo de las horas? ¿Cuando llegará la llave de lo eterno sin pancartas publicitarias y sellos vacíos de alguna religión de moda? 


Giro la copa del vino y bebo. Cuando las preguntas de imposible respuesta llegan a la mente, lo mejor es el vino tinto.  Pone paz en el alma y alegría pasajera en el corazón. Tal vez mañana me sienta con más fuerzas para hacerle la guerra al destino, hoy declaro un empate.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

LA LIBÉLULA

Hoy me perdí en la ruptura de un vuelo circunstancial. Me explico: amanecí con toda la buena intención de ser una libélula e irme a tomar el día libre entre la espuma encabritada del mar. Pero no se pudo, temprano el celular lanzo  su red de deberes y entre mensaje y mensaje la libélula de un día libre se vino al piso en llamas. Lo bueno de las libélulas es que son escapistas por naturaleza y aunque nadie lo sepa... ahora... mientras tecleo y tecleo matando urgentes que enriquecen otros bolsillos, de "a calladito" voy planeando como libélula hacia esa fuga.

Mañana volará la libélula. Mañana aterrizo en la playa.

lunes, 8 de agosto de 2011

ENTRE CRISTALES

A veces ella llega en sueños.
Llega descalza de alas de mariposa y
aterriza imperfecta como un beso. 
Estalla como gota de agua.
Revienta como un silencio.
A veces llena el aire de todas las rosas
y tiene el tiempo un azul-gris perfecto.
Y es entonces
que llegan las margaritas,
los cristales, las angustias y el deseo.
Junta estrellas con los ojos,
las palpita
hasta hacerles un nido en el pecho.
Y es ahí cuando la veo 
maravillosa, infinita y poderosa,
como una ola de fuego.

AMOR DE NAUFRAGIO HUNDIDO

La quise porque mando este amor a dormir con los peces. Porque no hubo red de palabras que pudiera capturar su escurridiza figura de sirena. No era mía. Nunca lo fue. Su amor era el mar y entre olas y olas ella dejaba que su cariño se repartiera. Yo era el puerto de desembarque. El cielo anclado a tierra para recuperar fuerzas para de nuevo regresar a ese mar de números y cálculos que poblaba su cabeza.  La quise tanto, que nunca la quise cambiar. Sabía que después de las marejadas de horarios y los subterfugios de reuniones imaginarias, su dulce figura de agua salpicaría mi ventana y de nuevo...a soñar por momentos que éramos uno. Una noche después de la tormenta, se la llevó  la ola de un quizás.  Ya han pasado tres años y ni una carta en la botella ha tocado la orilla.
Yo sigo en el mismo puerto de siempre. Yo sigo queriendo de acá, hasta el infinito....