lunes, 30 de noviembre de 2009

-Lennon tenía razón-


En una avenida de piedras frías duermen clandestinamente las gafas de Lennon. Ahí fueron a parar cuando después de la muerte se sintieron nostálgicas y necesitaron salir a silbar canciones y atrapar "Black Birds" por los cielos de papel periódico de la industrial Liverpool.

Bajo los puentes de la WORKING CLASS han visto pasar tanta agua. Desde fueron testigos de como cayó acribillada la última resistencia del POWER FLOWER contra el fuego constante de los Yupies que los bombardearon con números y etiquetas.

Ahora por las calles solo desfilan los códigos de barras y ya nadie canta "ALL YOU NEED IS LOVE" porque para todo lo que necesitas está Master Card.

La gente siente un vacío. Pero se hace la indiferente. Y cuando ese agujero se les hace evidente en el pecho, ya no cantan los himnos de la banda del "Sargento Pimienta". Para eso están los jingles de los comerciales, la música del ascensor que los lleva a su Penthouse o el dulce sonido de un e-mail llegando.

No. Ahora ya nadie IMAGINA un mundo mejor.
Para eso está GREENPACE y WWF. Y lo mejor de todo es que con solo ponerse una argollita de hule ya apoyas una causa y no tienes que JODERTE para defender un ideal. Eso te deja más tiempo para escapar, mentir, embaucarte con este mundo de “FAST FOOD” donde todo se acelera para que envejezcas cada vez más rápido y pensés cada vez más lento.

Si. Las gafas de Lennon han visto muchas cosas en estas últimas décadas.
Tal vez por eso lucen tan empañadas y enmohecidas. Quizás es porque ya no puede haber otros CUATRO GRANDES DE LIVERPOOL, porque sinceramente, ya no existe esa juventud que se detuvo, los escuchó y luego pensó “ puedo cambiar el mundo”.


1 comentario:

Theresa Dunn dijo...

Muy lindo René. Very touching.