sábado, 10 de octubre de 2009

-Sabiduría Dactilar-


Mis manos tienen muchos oficios. El primero fue el de copiar las cosas. Tomaron un lápiz y un papel de la niñez a la adolescencia aprendieron a retratar la forma de todo lo que mi ojo captaba, hasta que lo que era una manía se volvió un arte.

El segundo oficio que aprendieron es el más ejercitado. Desde los intentos de abecedario hasta ahora no han dejado de escribir para ayudarme a vaciarme la cabeza de las voces que eternamente le dictan cosas. Tanto así que hasta cuando converso mis manos orquestan la intención de lo que digo. Dibujan en el aire mis palabras.

El más amado es el tercero. El noble oficio de acariciar una mujer. Una dulce labor donde todavía me declaro inexperto, ya que cada fisonomía femenina ofrece un nuevo mapamundi por conquistar a manos despiertas deseosas de descubrir nuevas rutas donde extraviarse hasta perder la razón en medio del delirio de una fiebre selvática.

El más simpático es el de construir. Mi padre me enseñó esa extraña magia de tomar madera y aparecer muebles. No soy el más capacitado. Pero el arte que se aprende en la familia, queda. Así que puedo decir que soy un mal carpintero y que si no soy hijo de un dios, puede decir con orgullo que soy el hijo del hombre más bueno de la tierra.

El final es el quinto oficio. Es el más exquisito, mañoso y sabroso. Es el de cocinar. No sé porque pero cocinar alinea mis planetas. Cocinar para los demás alegra el alma y espanta la pena. El partir el pan no es solo comer, es repartir pedazos de alma, amor y dedicación tratando de darle esa sazón que madre-abuelo-vida me han ensañado darle a cada plato.

Por lo demás mis manos inquietas siguen aprendiendo oficios. Me gusta que no haya límite para la curiosidad de mis manos, porque cuando se detengan, solo serán para amortajar este pecho.

6 comentarios:

Ameyal dijo...

¿Ves estas manos? Ha medido
la tierra, han separado
los minerales y los cereales,
han hecho la paz y la guerra,
han derribado las distancias
de todos los mares y ríos,
y sin embargo
cuando te recorren
a ti, pequeña, grano de trigo, alondra
no alcanzan a abarcarte.

Pablo Neruda

Me hiciste recordar al Poeta con esta oda a tus manos...

Acatama dijo...

Me encantan las manos, hay quienes aseguran que dicen la verdad cuando mentimos. Hablan, danzan en el aire como cometas. No importa el color, o la forma. Las manos son alas con las que percibimos el mundo. Mi parte favorita del cuerpo humano.

Me gustaría escribir como ud, mi estimado caballero. Mucho talento!! siga haciéndolo!

@lizrincon dijo...

Construís muebles? Quiero saber más!

Lala's Favorites! dijo...

no hay nada mas explicito de una persona que sus manos.. q bien que sepas reconocer todas tus habilidades con ellas!

Lau dijo...

Unas manos con la habilidad de acariciar las palabras así... no dudo, que puedan disfrutar acariciando a una mujer.

Adriana E dijo...

¿Qué hacen mis manos?
Te tocan
dibujan esa memorizada silueta
amo tus dedos largos y tus manos inquietas.

(pedacito de poema mío)