martes, 13 de octubre de 2009

-De Sol a Sombra-


Nunca entenderé a la gente que no se "suda la camiseta". Aquellos que prefieren la comodidad estática de la banca mientras otros arriesgan el pellejo por la gloria o por la miseria. Esos que solo salen a la cancha a "airear" sus discapacidades y eligen el teatro melodramático para hacer su mejor interpretación de una lesión imaginaria.

¿Cómo sería su vida si no fueran futbolistas? Lo más seguro persistirían las mismas "mañas futboleras" y más de uno utilizaría las mismas "muletillas" para pasarle la "papa caliente a otro".

Es como decir que te gusta tu mujer, pero lo único que hacés es sentarte en la mesita de noche a echarle porras a su "amante" que se está matando por complacerla. O mejor aún, quedarte sentado en la construcción de un edificio y cuando están colocando la última piedra, ir corriendo a celebrar ese "gran éxito de todos" incluyéndote aunque no hayas hecho ni m%#$da.

Y es que la escalada puede llegar a niveles más risibles. Sólo imagínense al Capitán de un avión que en pleno vuelo suelta el timón y con gesto de "quinceañera resentida" se niega a volar hasta que la tripulación entera y los pasajeros le "demuestren con su apoyo que Él es El Capitán"... ¡Seas mío!

Es increíble ver cuán rídiculas son las actitudes más comunes de la fauna futbolera cuando las llevamos a otras profesiones que exigen más y pagan menos. Pero acá hago un paréntesis para aclarar: esta crítica es solo a "jugadores mediocres", excluyo de esta peyorata mía a todos aquellos NOBLES E INSIGNES CABALLEROS DEL BALÓN que con proezas increíbles nos ayudan a mantener siempre viva la fe en el DEPORTE REY. A ellos, mis gratitudes eternas. A los que pasan más preocupados por dejar de ser cholos y jugar de ser más "IN", tarjeta roja de por vida.

2 comentarios:

Fernanda dijo...

La vida hay que sudarla. Las personas que todo lo tienen nunca van a saber que tan rico se siente tener algo por meritocracia. Saludos.

Alonso dijo...

De estos hay no sólo en el fútbol. Ayyy, pero cuidadito les falta un cinco en el cheque quincenal, que hasta a huelga se van.