lunes, 31 de mayo de 2010

Este Cuento Se Acabó


Hasta donde terminan los cuentos de hadas si nunca hubo promesa de "final feliz"? Será que todas las princesas de los cuentos deben hacerse las víctimas, para evitar obviar que fueron víctimas de su propia ingenuidad? Nadie con dos dedos de frente confunde un lobo con una abuelita. Es una estupidez que a Caperucita le haya sucedido al revés. Así que "princesas de los cuentos" dejen su paño de lágrimas, que cuando andan en busca de un ser mitológico como el "príncipe azul" ya están aceptando que les vendan una mentira.

5 comentarios:

Queen Bitch dijo...

Y habemos princesas que aún con príncipe no nos acabamos de creer lo del final feliz y mejor dejamos los zapatos de cristal en casa y salimos a conquistar el mundo de fantasía en Converse todos los días

karol dijo...

Estoy de acuerdo. Los cuentos se acaban. No podría ser de otra manera. No hay final feliz que perdure, es una limitación humana que ni las historias pueden sostener. Mantener una duda genera el desconcierto, acto fatídico para una historia con miras a perdurar. Pero además, la idealización de las más profundas aspiraciones del hombre, reveladas en un cuento, puede estropearse en el desfase de un personaje, haciendo que el tenebroso mal, cargado de odio, miedo y venganza, se imponga sobre el bien y su pureza. Se nos cae el cuento, ya no sería historia sino realidad. Por qué no imaginar a Caperucita enamorada de un príncipe azul y al lobo feroz hasta las narices de la abuelita. Difícil no? No calza con el relato ni con lo que esperamos de él. Cada personaje está encasillado en su papel, a menos que se acabaran todos los cuentos y se borraran de nuestra mente hasta la última novedad de “Muy muy Lejano…”.
El lobo buscará la tierna caperucita una y otra vez, la princesa irá por su príncipe y no por el lobo, la abuelita vivirá feliz en el bosque como otros tantos personajes y el príncipe buscará aventuras, doncella y castillo. Lo cierto es que no podría ser de otra manera. Los malos siempre quedan solos y en muy malas condiciones, esa es la ley de los cuentos y la vida misma. Mejor no ser un lobo ni criatura parecida.

René Pino Granados dijo...

Existe un comic que se llama "Fábulas en el Exilio". Te lo recomiendo Karol. Ahí el Príncipe Azul es un vividor que ha pasado aprovechándose de todas las ingenuas princesas de los cuentos que buscaban a ese hombre perfecto.
Blanca Nieves decepcionada, es la Alcadesa de Villa Fábula, la cual es protegida por su Sheriff que es nada menos que el Gran y Malvado Lobo Feroz.
Lo curioso es que saliéndose de ese "papel encasillado" que dices tu, Blanca Nieves se enamora de El Lobo Feroz y queda embarazada.
De hecho esos son los dos personajes favoritos de mi novia y mi persona. En cierta forma el que estemos juntos (ella una lindura canadiense, blanca como la nieve y yo un lobo feroz de la fuerza laboral) es una contradicción a las reglas de los cuentos. Pero al fin y al cabo ella y yo compartimos algo: no caemos con los cuentos baratos.

karol dijo...

Mirá René: Existe diferencia entre un cuento y un comic, el cuento generalmente idealiza las más grandes aspiraciones humanas: belleza, riqueza, bondad, etc, y pone en manifiesto nuestro lado oscuro siempre presente: la maldad, la envidia, la ambición. Los comics nos sacan de esa realidad, la evaden para lograr el humor, el entretenimiento y ante todo la risa. En conclusión no es de extrañar que en un comic las cosas o los personajes "estén de cabeza" y que por ende nos hagan reír. Pero no extendamos el tema, total bien coincidimos en que "Este cuento se acabó"… Saludos.

René Pino Granados dijo...

Y colorín colorado, dele vuelta a la página!!!